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A la hora de elegir la «tierrra» para nuestro huerto o jardín encontramos muchos tipos de sustrato, abonos, mantillos, turbas, humus… en este post verás las diferencias entre todos ellos.

¿Qué es el sustrato?

Lo primero que vamos a hacer es distinguir entre «tierra» y «sustrato». La tierra es aquel material que encontramos en la naturaleza y que conforma nuestros suelos, mientras que el sustrato es aquel material que aportamos a este suelo para mejorar sus condiciones físicas y enriquecer la tierra aportándole nutrientes para que las plantas que cultivemos tengan el alimento que necesitan.

Por lo tanto dejaremos de llamar tierra a lo que se encuentra dentro de una maceta o a lo que añadimos al jardín para aportar nutrientes, a partir de ahora se llamará sustrato.

Características

  • Buena aireación y porosidad
  • Buena retención de humedad y buen drenaje
  • Ser homogeneo
  • Alta concentración de nutrientes
  • Estar «sano», es decir, no incluir sustancias tóxicas ni patógenos

Tipos de sustrato

Mantillo

El mantillo es la capa superficial que añadimos a un suelo para enriquecerlo y sobre todo protegerlo de los agentes climatológicos. Aportaremos el mantillo solamente en la primera capa removiendo los primeros centímetros. Su origen es completamente vegetal.

Podemos decir que el mantillo es el mulching o acolchado del que ya hemos hablado en otro post: https://huertum.com/huerto-de-invierno/ ‎

En los bosques de manera natural se forma el mantillo mediante la descomposición de las hojas y restos vegetales que caen a la superficie del suelo. Sería el acolchado natural de hojas secas o corteza de árbol por ejemplo en descomposición. Fijaros que el bosque es un sistema totalmente en equilibrio y su suelo jamás está desnudo.

Turba

La turba es un tipo de sustrato de origen vegetal más mineralizado que el resto. Se origina también por descomposición y dependiendo del grado de esta la podemos considerar:

    • Turba rubia: Están menos mineralizadas, por lo que están menos descompuestas pero tienen un gran contenido en materia orgánica y buena consistencia física (buena retención de agua y aireación). Son perfectas para semilleros.
    • Turba negra: Están más mineralizadas, tienen un menor contenido en materia orgánica y una peor aireación.

Compost y humus

Tanto el compost como el humus son producto de la descomposición de materia orgánica:

    • Compost: La descomposición la realizan los microorganismos del suelo.
    • Humus: La realizan las lombrices.

Ambos tienen un alto contenido en nutrientes, estos están muy disponibles para las plantas y son de liberación lenta, lo que quiere decir que las plantas podrán disponer de estos durante más tiempo y el tiempo entre aporte y aporte será mayor, entre 3-6 meses según la época y los cultivos.

Estiércol

El estiércol, como todos sabemos, son los excrementos de animales herbíboros, pero evidentemente para añadirlo a nuestros cultivos estará curado y descompuesto. El estiércol puede ser de caballo, de oveja, de cabra.. Siempre que es de oveja o cabra tenemos que saber que traerá más semillas y la aparición de hierbas adventicias a partir de estas semillas será mayor.

El estiércol es también de liberación lenta, por lo que es otra muy buena alternativa como abono.

¡Recuerda!

Todos estos compuestos mencionados hay que mezclarlos con la tierra ya existente en nuestro suelo o macetas, o mezclarlos con un sustrato universal para enriquecerlo aún más, sobre todo si vamos a plantar hortalizas que tienen un mayor requerimiento en nutrientes para crecer y producir.

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