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Nos vamos de vacaciones o tenemos la cabeza en la luna se nos olvida regar nuestras pobres plantas… ¿Qué hacemos? Pues fabricarnos un sistema de autorriego casero muy fácil para que nuestras plantas tenga agua durante días y estar tranquilos mientras tanto.

¿Qué necesitamos?

Podemos hacer varios tipos de riegos, en general los materiales que necesitamos son muy sencillos:

  • Botellas de 1,5 litros con su tapón.
  • Un punzón o un destornillador pequeño.
  • Algodón.
  • Madeja de lana.

Los pasos a seguir para fabricar nuestro sistema de autorriego casero son los siguientes:

  1. Corta el culo de la botella que vayas a utilizar. Puedes no quitarlo del todo, dejándolo como una tapadera para evitar la evaporación del agua.
  2. Hazle varios agujeros al tapón, unos 4-5. Ten cuidado de no hacerlos demasiado grandes.
  3. Quítale el tapón a la botella y ponle algodón, lo suficiente para cubrir todos los agujeros y con un espesor de 1 centímetro aproximadamente.
  4. Ponle el tapón a la botella.
  5. Introduce la botella con el tapón hacía abajo en la tierra.
  6. Llena la botella de agua.
  7. ¡Y a regar sin darte cuenta!

¿Cómo funciona un sistema de autorriego?

El que vamos a utilizar es un sistema muy sencillo: al introducir el tapón de la botella en la tierra lo que vamos a conseguir es que el agua llegue directamente a las raíces, y evitaremos el desperdicio de agua por evaporación. Al colocar el algodón en el tapón, lo que vamos a conseguir es que el agua salga más lentamente, por lo que conseguiremos que se empape toda la tierra en horizontal, y que no caiga rápidamente por gravedad como cuando regamos con regadera por ejemplo.

También podemos encontrar en el mercado sistemas de autorriego muy económicos que nos pueden salvar de un apuro.

En el siguiente vídeo podemos ver uno de ellos: