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Las fresas, ese fruto tan tan rico y ese cultivo tan tan fácil de conseguir, y sobre todo con estos 5 consejos!

La ubicación de las fresas

El cultivo de fresas podríamos decir que es un cultivo perenne, ya que aunque la planta que plantemos este año tendrá una vida de 4 años, cada año estas se reproducirán y crearán plantas nuevas.

Las fresas se reproducen por estolones. Los estolones son ramificaciones que salen de la planta madre y que al tocar tierra enraízan en esta y crea una nueva planta. Una vez la planta haya enraizado, el “cordón umbilical” que le une con su madre se secará y lo podremos cortar. Por esto debemos:

  • Si plantamos en tierra, dejar distancia entre las plantas para que no tengamos problemas los años sucesivos de espacio.
  • Si plantamos en macetas, podemos acercar otra maceta libre a la planta madre y meter ahí el estolón. Podrás separar las macetas cuando cortes el “cordón”.

Sol y riego que necesitan

A las fresas les encanta el sol y la humedad. Su mayor producción la tienen con temperaturas suaves de entre 17 y 25 grados. Si vives en una zona con veranos muy calurosos, un poco de sombra en las horas centrales de el día harán que tus fresas estén más contentas.

Con respecto al riego, las fresas requieren una tierra húmeda de manera constante pero siempre sin encharcar.

Acolchado

Para mantener esa humedad tan importante, algo muy sencillo que podemos hacer es poner acolchado en la superficie del terreno o recipiente donde estemos cultivando nuestras fresas. Podemos poner corteza de árbol, paja, cartón (sin tinta), hojas secas o restos de poda por ejemplo. Así también las protegeremos de caracoles y babosas.

Este acolchado es muy útil para evitar la pudrición de los frutos al contacto con el suelo húmedo y las fresas no están en un sitio que cuelguen.

Repelente natural

Las fresas son un fruto muy goloso para nosotros pero también para muchos animales. Esparciendo canela alrededor de nuestras plantas evitaremos la visita de gatos o de caracoles y babosas por ejemplo.

Poda de las fresas

Durante los inviernos, las fresas entran en un estado de latencia donde se secan la mayoría de sus hojas para ahorrar energía. Estas hojas secas las dejaremos durante los meses de frío ya que son un acolchado natural y perfecto para proteger del frío las raíces de las plantas. Al llegar la primavera las podaremos para que la planta pueda coger fuerza de nuevo.

Siguiendo estos consejos estamos seguros que conseguirás una rica y abundante cosecha de fresas durante muuuuchos años!