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Las fresas son el cultivo estrella del invierno-primavera, ir al huerto durante estos meses y poder comerte una rica fresa recién cosechada es un placer! Vamos a mostrarte unos consejos para que conozcas los secretos para la plantación y el cultivo de ricas fresas.

La planta de la Fresa

La planta de la fresa pertenece a la familia Rosaceae, lo que la hace familia de otros frutales como el melocotonero, el ciruelo, el almendro o el peral.

La fresa es una planta herbácea, de porte rastrero y perenne, ya que si cuidamos nuestras fresas durante todo el año, estas seguirán produciendo durante años y además se reproducirán cada otoño.

Se reproducen por estolones. Estos son brotes que salen del tallo y que son capaces de crear raíces adventicias, y que si introducimos en la tierra llegarán a formar una nueva planta. Una vez la nueva planta ha enraizado, el “cordón umbilical” que le unía con la planta madre se secará, podremos cortarlo y ya tendremos así una planta independiente. Si tenemos las fresas en macetas, podemos realizar este proceso hacia otra maceta diferente y así darle a cada individuo su espacio vital o “marco de cultivo“.

Necesidades para el cultivo de la fresa

Su clima ideal

Las fresas tienen un rango de temperatura óptimo para su correcto desarrollo y fructificación. Para su desarrollo (antes de la fructificación) necesitan acumular horas de frío en temperaturas de menos de 7ºC, sin embargo el rango para la fructificación se encuentra entre los 15 y los 20 grados centígrados.

Otra de las necesidades de las fresas es la luz, ya que necesitan unas 12 horas de luz para que su producción sea efectiva. En cuanto a la humedad relativa, esta debe ser tirando a baja, ya que su calidad será menor en lugares con altas precipitaciones y humedad. Por todo esto, el clima mediterráneo es el clima ideal para el crecimiento y desarrollo de las fresas.

Características del suelo

Como hemos comentado, las fresas necesitan poca humedad, a nivel climático y a nivel de suelo también. Por eso la característica principal que deben tener los suelos para el cultivo de fresas es el drenaje. Deben ser suelos que no se encharquen, que retengan humedad pero no en exceso.

También tienen que ser suelos profundos, ya que las fresas pueden llegar a desarrollar grandes raíces a lo largo de los años, y por supuesto ligeros y mullidos, para que estas raíces puedan crecer sin mucha resistencia, aunque se adaptan muy bien a cualquier tipo de suelo. También necesitan un alto contenido en materia orgánica.

Con respecto al pH, prefieren los suelos un pelín ácidos, de entre 5,5 y 7.

Plantación y cuidados de la fresa

  • El marco de cultivo de la fresa es de en torno a los 30-40cm.
  • El riego será el suficiente como para mantener el sustrato húmedo de manera constante pero sin encharcarlo (esto dependerá también mucho del suelo), por lo que prefieren riegos frecuentes pero de menor volumen. Hay que tener cuidado con un riego excesivo ya que puede provocar que los frutos estén demasiado acuosos o incluso puede llegar a pudrirse la planta.
  • Al ser un cultivo exigente en materia orgánica y nutrientes, deberemos de realizar abonados periódicos, preferiblemente con abonos orgánicos y naturales, no químicos, para mantener un tratamiento ecológico y seguro para las plantas y para nosotros. El mejor abono, como ya sabéis, es el humus de lombriz. A la hora de la plantación podemos añadir un puñadito de humus de lombriz también en el sustrato. La frecuencia de abonado será de unos 3 meses dependiendo de la época del año (a mayor frecuencia de riego más lavado del suelo y mayor pérdida de nutrientes, por lo que necesitará un abonado más frecuente).
  • Será importante poner un buen acolchado, ya que los frutos se posarán sobre la superficie del sustrato y la humedad de este puede afectarles y dañar las fresas. Este acolchado lo podemos realizar con paja o corteza de árbol por ejemplo.

Cultiva fresas en casa

En este vídeo os mostramos como de una manera muy fácil y con materiales reciclados podéis cultivar fresas en casa: