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El huerto lasaña es una manera de crear un sustrato riquísimo en nutrientes de una manera sencilla y con materiales que todos podemos tener en nuestro huerto o jardín.

Qué es el huerto lasaña

El huerto lasaña es una manera de crear sustrato y enriquecer el suelo, ya sea dentro de un bancal elevado o directamente en el mismo suelo cavando para modificar estructura de la tierra.

En la naturaleza, el suelo se forma gracias a la descomposición de las hojas secas que se caen de los árboles, de las ramas que se despenden de estos, de los cuerpos de los insectos y demás animales que se descomponen en el suelo al morir, de las heces de los animales y de cualquier elementos orgánico que caiga en el. Este proceso es algo muy lento que va sucediendo gracias a diferentes condiciones de temperatura y humedad óptimas que el medio crea para ello.

En el huerto lasaña, vamos a reproducir todo ese ecosistema que se crea en la superficie del suelo natural, tanto los materiales como las condiciones necesarias para una descomposición más rápida de lo natural que nos harán tener un sustrato riquísimo en nutrientes en muy pocas semanas.

En qué consiste el huerto lasaña

Como podéis intuir, el huerto lasaña consiste en hacer capas con diferentes materiales orgánicos que con el tiempo se descompondrán y crearán nuestro sustrato rico en nutrientes. Tanto con respecto a su estructura como a su finalidad, un huerto lasaña se asemeja a una compostera, tanto por las capas que crearemos como por la creación final de sustrato rico en nutrientes. Las capas que iremos alternando para la creación de nuestro huerto lasaña serán las siguientes:

  • Capa marrón: Esta capa será una capa de materiales secos, muy rica en Carbono. Los materiales que podemos utilizar son:
    • Ramas secas
    • Hojas secas
    • Corteza de árbol
    • Cartón marrón sin tintas ni manchado de grasa
    • Fibra de coco
    • Paja
  • Capa verde: Esta capa será una capa de materiales frescos, muy ricos en Nitrógeno. Los materiales que podemos utilizar son:
    • Restos de poda
    • Hojas verdes
    • Residuos vegetales
    • Estiércol de caballo (No fresco)
  • Capa de sustrato: Finalmente, como última capa, añadiremos sustrato. Esta capa debe ser de al menos unos 30-40 centímetros, dependiendo de lo que queramos plantar (si queremos plantar hortalizas de hoja como lechugas con una raíz más pequeña o si queremos plantar plantas de fruto como tomates o calabacines que necesitan más volumen de tierra para que crezcan sus raíces).

Consejos

  • Si vuestro suelo está contaminado o queréis aislar vuestro nuevo bancal por alguna otra razón, colocad como primera capa una capa de materiales minerales como por ejemplo perlita, vermiculita o incluso arena.
  • Siempre que pongáis una capa de cartón, deberéis mojarlo muy bien, ya que eso ayudará a atraer a lombrices por ejemplo y enriquecerá aún más el suelo.
  • Como materiales que no debéis incluir jamás en las capas están:
    • Capa marrón: Trozos de madera tratados o con alguna enfermedad o materiales no degradables o con un alto periodo de degradación como los frutos secos.
    • Capa verde: Restos de alimentos con grasa, excrementos humanos o de mascotas (sólo de animales herbívoros), restos de plantas enfermas o materiales no degradables o con un alto periodo de degradación.