Huertum huerto urbano | Cómo hacer un semillero (huerto urbano)
708
post-template-default,single,single-post,postid-708,single-format-video,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-11.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive

Cómo hacer un semillero (huerto urbano)

Preparar un semillero en casa es muy sencillo, una práctica recomendable que nos permite observar el ciclo completo de las hortalizas del huerto, con el beneficio de que éstas están mejor adaptadas desde primera hora a las condiciones de su ubicación final, donde va a crecer y desarrollarse.

Cuando me dispongo a hacer un semillero siempre me recuerda a una receta de cocina, en la que antes de comenzar la reviso y me aseguro que tengo todos los “ingredientes” y, una vez que confirmo que tengo todo lo que necesito, comienzo con  la elaboración de la receta y en el caso de que me falte alguno “improviso” con lo que tengo. Me ha parecido que os resultará más ameno y útil, y para mí, más divertido, si adaptamos Cómo crear un semillero a una receta. Así que, ¡toma nota!

Ingredientes: 

  1. Fibra de coco
  2. Humus de lombriz
  3. Semillero
  4. Semillas
  5. Vermiculita
  6. Pulverizador
  7. Etiquetas
  8. Recipiente
  9. Bandeja de trabajo
  10. Propagador o invernadero

 

Los pasos a seguir de esta receta llena de vida son:

 

Preparar la mezcla de sustrato

En este primer paso, vamos a utilizar una bandeja sobre la que poder trabajar cómodamente, sin ensuciar. También cogemos el recipiente donde vamos a preparar nuestra mezcla de sustrato.

La mezcla va a estar compuesta de 3 porciones de fibra de coco y 2 porciones de humus de lombriz. La fibra de coco va a aportar estructura, porosidad y alta retención de humedad, mientras que el humus de lombriz va a proporcionar el contenido en nutrientes al sustrato.

 

Poner la mezcla preparada en el semillero

Una vez que tenemos listo nuestro sustrato, lo incorporamos al recipiente que usamos como semillero. Podemos encontrar muchos materiales y objetos que utilizar para hacer germinar nuestras semillas, desde los envases de yogur que todos hemos utilizado en el colegio para hacer germinar lentejas, hasta semilleros biodegradables elaborados con fibra de madera.

taller balneario

Seleccionar la semillas

Debemos de tener en cuenta qué podemos sembrar en el momento en el que estamos, para esto nos ayudamos del Calendario de Siembra y, lo más importante, entre elegir los que nos gusta!

 

Ponerlas en el semillero

La profundidad recomendable a la que pondremos las semillas es dos veces su tamaño.

El tamaño también influye en el número de semillas que ponemos en cada alveolo. Los alveolos son cada uno de los compartimentos o huecos que componen un semillero. En el caso de semillas de pequeño tamaño el número que ponemos es entre 3 y 5 semillas por alveolo, y de 1 o 2 si tenemos semillas de un tamaño mayor.

 

Añadir la vermiculita

¡Pues ya casi hemos terminado! Es el momento de añadir la vermiculita sobre la superficie. La vermiculita es un mineral que ayuda a mantener la temperatura y la humedad durante la germinación de las plantas.

 

Colocar la etiquetas

El uso de etiquetas identificativas con la variedad de las semillas que hemos utilizado es esencial para recordar que hemos sembrado una vez que hemos cubierto las semillas con la mezcla de sustrato.

En estas etiquetas, anotaremos también la fecha en la que hemos realizado la siembra. En el caso que no tengamos evidencias de germinación, nos ayuda a controlar y comprobar si es algo dentro o fuera de lo normal, si los días que han transcurrido están dentro del tiempo de germinación definido para la semilla o por lo contrario han transcurrido varios días desde que tenía que haber germinado, lo que nos indica que algo ha sucedido.

 

Pulverizar

Las semillas necesitan que esté húmedo el sustrato para germinar, por lo que debemos de regar con un pulverizador cada día. Utilizamos un pulverizador ya que el uso de una regadera hace que las semillas se puedan hundir, cambiar de sitio o salir del semillero por la presión del agua al caer.

 

Buscar un lugar adecuado

Necesitamos ponerlo en un lugar que tengan máxima luminosidad pero sin sol directo hasta que germinen, a partir de este momento debemos de ir acostumbrando a las plántulas a la luz poco a poco y una vez que tengan 3 o 4 hojas verdaderas estarán listas para ser trasplantadas.

Si estamos en meses más fríos, protegeremos nuestro semillero de las bajas temperaturas, lluvias y viento con un propagador o invernadero.

victorianobalneario

Esperar con ilusión y constancia

Ya está listo, ¿a que es sencillo? Ahora queda lo más importante, esperar con ilusión y constancia hasta el momento del trasplante.

 

 

 

 

 

mini_huertum_elena